¿QUÉ ES EL SUELO PÉLVICO?

El Suelo Pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y fascias que cierran la pelvis en su parte inferior. Tienen como función:

Sujetar o sostener los órganos que están dentro de la pelvis (vejiga, útero y recto)

Asegurar el cierre del esfínter uretral y anal, impidiendo así que existan escapes de orina, gases y/o heces.

Tienen un papel fundamental en el mantenimiento del tono vaginal y por tanto en la sexualidad femenina.


Cuando esta musculatura se encuentra alterada nos podemos encontrar con diferentes patologías tipo:


A NIVEL UROLÓGICO

INCONTINENCIAS URINARIAS:

Estas suponen un problema higiénico, social y psíquico, ya que influye en la actividad cotidiana del que lo padece y reduce su calidad de vida. Las más comunes son:

IUE: Incontinencia urinaria de esfuerzo; el escape siempre va acompañado de un esfuerzo (al reír, saltar, toser, correr, subir y bajar escaleras, cargar un peso…)

IUU: Incontinencia urinaria de urgencia; Este escape siempre se asocia a una necesidad imperiosa y repentina de orinar.

IUM: Incontinencia urinaria mixta. Es una combinación de las dos anteriores.

Existen otros tipos de incontinencias que no están tan asociadas a las alteraciones de suelo pélvico, pero que también tratamos en la consulta como son: Incontinencia urinaria por rebosamiento (muy común en la hipertrofia benigna de próstata), Incontinencia urinaria de causa psicógena (asocidas a emociones fuertes, a fobias, al frío, agua…), Incontinencias urinarias de origen neurológico (como en la enf Parkinson). Enuresis ( es la persistencia de micciones incontroladas más allá de la edad en la que se alcanza el control vesical entre los 4-6 años).

ALTERACIONES EN EL MECANISMO DE LA MICCIÓN:

Como la disfunción de vaciado (muy frecuente en los casos de hipertrofia benigna de próstata), o la hiperactividad vesical ( aquí la vejiga en lugar de relajarse, se contrae durante la fase de llenado), o el aumento de la frecuencia urinaria.

DOLOR PÉLVICO CRÓNICO SPPC:

El dolor pélvico crónico (DPC) se define como un dolor localizado en la zona pélvica de más de 6 meses de duración. La sensación dolorosa puede focalizarse en diferentes zonas (vagina, ano, escroto, zona perineal, etc). Aunque las causas pueden ser múltiples ( tras intervenciones quirúrgicas vaginales o pélvicas, procesos inflamatorios o infecciosos, etc), por lo general el dolor se produce por irritación del nervio pudendo.

A NIVEL GINECOLÓGICO

PROLAPSOS GENITALES:

O caída de órganos por el canal vaginal. Puede ser de vejiga (cistocele), de útero (histerocele) o de recto (rectocele). Los primeros estadíos suele ser asintomático.

DISFUNCIONES SEXUALES:

Como la disminución de la sensibilidad durante las relaciones sexuales (muy común cuando existe hipotonía o falta de tono perineal ); la dispareunia, que sería dolor durante la penetración (muy frecuente tras partos con desgarros o episiotomías importantes); y el vaginismo, en este caso es imposible mantener relaciones con penetración debido al cierre que sufre la vagina provocado por un espasmo muscular (muy asociado a problemas psicológicos, fobias, abusos sexuales, etc).

A NIVEL PROCTOLÓGICO

INCONTINENCIAS FECALES:

Consiste en la incapacidad de retener gases y/o heces. Muy frecuente en partos traumáticos donde se produce un desgarro del esfínter anal y en personas mayores.

ANISMO RECTAL:

Es la descoordinación entre el recto y el ano en el momento de la defecación dificultando la salida de las heces y provocando a su vez un problema de estreñimiento crónico.

ESTREÑIMIENTO CRÓNICO:

Consideraremos estreñimiento al desorden digestivo que corresponde a una insatisfacción durante la defecación, que puede ser debida a que las evacuaciones sean poco frecuentes (menos de tres veces por semana), a que haya dificultad para exonerar (esfuerzos de empuje, sensación de obstáculo al paso de las heces, sensación de evacuación incompleta, emisión de heces duras, maniobras digitales…), o a ambas.


¿CUALES SON LAS CAUSAS DEL DETERIORO PERINEAL?

Muchas son las causas que provocan el deterioro del suelo pélvico, pero aquí mencionaremos las principales:

Atrofia por desuso: Personalmente me gusta nombrarla en primer lugar, ya que la musculatura perineal se atrofia por no ejercitarla. Es necesario movilizarla todos los días.

El Embarazo: El aumento de peso del útero y los diferentes cambios hormonales provocan un fuerte debilitamiento de la musculatura perineal.

El Parto: Podríamos decir que es la principal causa del debilitamiento. La gran distensión que sufre el periné durante el expulsivo hace que a veces se desgarre la musculatura pudiendo llegar a dañar incluso el esfínter anal ( desgarros grado 3). Estos desgarros se presentan con mayor frecuencia en partos con bebés muy grandes (mayor de 4kg) y cuando el bebé es muy pequeño ya que tienden a salir de manera muy rápida y explosiva. También en fases de dilataciones muy prolongadas y expulsivos de larga duración se puede dañar la musculatura y los nervios que inervan esa zona. (neuropatía del nervio pudendo).

La menopausia: La disminución hormonal durante esta etapa de la vida de la mujer provoca una pérdida de fuerza muscular del suelo pélvico.

El envejecimiento: Provoca un descenso del tono y de la masa muscular del suelo pélvico.

Herencia.

Cirugía: Cirugías previas en la zona del suelo pelviano pueden favorecer el debilitamiento del mismo.

Hábitos cotidianos: Como el estreñimiento, la tos crónica, tabaquismo, alergias, profesiones de larga estancia de pie (enfermeras, cuidadores de guardería, celadoras, dependientas, etc), determinadas prácticas deportivas en las que se realicen ejercicios de impacto como correr, saltar, abdominales, etc.

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